Nueva sentencia favorable por CDAs de Triodos Bank – VITORIA – País Vasco

Iñaki Iribarren García, socio director en IRIBARREN ARTOLA Abogados mediante la Plataforma de reclamación de CDAs de Triodos Bank ReclamaTriodos vuelve a conseguir una nueva sentencia condenatoria a Triodos Bank de CDAs en Vitoria (País Vasco) por una inversión de más de 90.000 euros.

Es una nueva sentencia que se dicta en País Vasco favorable en un procedimiento de CDAs de Triodos Bank, en concreto se ha dictado en el Juzgado de Primera Instancia 1 de Vitoria, en la que se condena a Triodos Bank por la comercialización de sus CDAs a un cliente.

Se estima íntegramente la demanda presentada por la parte actora, estimando la nulidad de las contrataciones por error o vicio en el consentimiento, condenando a Triodos Bank a devolver los 90.643,75 euros depositados en CDAs más comisión, gastos y los intereses legales desde las compras y con expresa condena en constas a Triodos Bank. 

D. Francisco Javier Pablo Pablo, juez del Juzgado de Primera Instancia n.º 1 de Vitoria, ha estimado íntegramente la demanda.

El juzgador entiende que:

El demandante ciertamente reconoce la contratación y no se puede considerar que el consentimiento estuviera ausente al ser informado de una forma que no se asemejaba a las características del producto.

B) Sobre la información suministrada y el posible error vicio, en el

hecho séptimo 2. de la demanda, el demandante indica que, al contratar, no conocía, que el precio de los títulos se podía calcular sin tener en cuenta el valor contable del banco, que el producto podía ser ilíquido y perpetuo y, que su sistema de cotización podía cambiar, del interno de la entidad, a uno especulativo similar al bursátil, lo que entiende que afecta a elementos esenciales del contrato que no fueron debidamente advertidos y/o informados por la demandada (error esencial) y, por ello, dada la condición de minorista del demandante y el carácter complejo de la inversión (error excusable), permite, a su entender, anular las adquisiciones objeto de este procedimiento, dado que de haber sido perfectamente informado, sin duda, nunca lo habría adquirido (error invalidante).

El demandante, valorando la prueba documental aportada de contrario, indica que la misma es general, que no le fue explicada y que no le fue entregada precontractualmente, salvo el documento no 6 de la demanda, hito 7 del expediente electrónico, que es una “información previa al contrato con consumidores de Triodos Bank”.

La demandada no discute ni la condición del demandante ni la naturaleza de la operación como instrumento financiero sometido a la necesaria obligación de diligencia y transparencia en la información prestada por la entidad, según lo dispuesto en el artículo 79 de la LMV, vigente en la fecha del inicio de la contratación del caso y, en concreto, conforme se concreta en el artículo 79 bis, pero considera que la misma se ha cumplido por su parte en cada caso.

Así, a modo de ejemplo, en el informe final, de las siete operaciones de adquisición discutidas en este procedimiento, la asistencia letrada de la demandada se centra, al llevarse a cabo, en todos los casos, la misma operativa, en la sexta, remitiéndose al contenido de la información precontractual remitida al demandante por mail de 29 de septiembre de 2017.

En el documento incorporado con la contestación a la demanda, se indica, en cuanto a la “seguridad”, claramente, que el riesgo es máximo, “6/6” y que se puede perder “parte o todo el dinero invertido, ya que al valor de los CDA depende del valor patrimonial de Triodos Bank”, en cuanto a la liquidez que “podría darse el caso de que el titular desee vender cdA y no se pueda llevar a cabo la venta de inmediato”, hito 107 del expediente electrónico.

En el momento de la contratación, por medio de llamada telefónica, como señala la parte demandada, remitiéndose a la correspondiente transcripción, se le recuerda al demandante, el riesgo del producto y su liquidez limitada y, que se trata de una actuación comercial de la entidad, no de una recomendación, hito 48 del expediente electrónico.

En relación con estas últimas cuestiones interesa transcribir cuando el “empleado de Triodos” indica al cliente, “La venta de los CDA no es inmediata, históricamente se ha tardado un plazo en torno a diez días para venderlos y tener su dinero disponible en su cuenta. Por otra parte, puede ocurrir que por falta de compradores en el mercado interno no se pueda llevar a cabo la venta en ese momento. Triodos Bank tiene un colchón de liquidez que se podría utilizar para adquirir los CDA del cliente en caso de que no exista comprador. Este asciende a un importe del 2 % del total del capital nominal del banco, este se encuentra limitado cuantitativamente y Triodos Bank se reserva el derecho de uso. La venta de los CDA no está garantizada, por lo que podría darse el caso de que el titular desee vender certificados y no se pueda llevar a cabo la venta. Asimismo, le recordamos que esta llamada tiene carácter comercial. Además, la información facilitada no es una recomendación personalizada en materia de inversión, ya que no se han tenido en cuenta sus circunstancias individuales como cliente.”.

A todo lo anterior, se añade que se le realizó al demandante el preceptivo test de conveniencia, el cual es incorporado para la operación del año 2017, como hito 48 del expediente electrónico, siendo resultado de la correspondiente conversación telefónica, cuya transcripción también se incorpora con la contestación a la demanda.

De dicho test, la parte demandada resalta las respuestas realizadas a las pregunta sexta y novena.

Para la primera, “¿Está garantizada la venta de CDA de forma inmediata cuando yo lo desee? A. Sí está garantizada la venta inmediata de los CDA en cualquier momento. B. No está garantizada, es posible que no pueda vender mis CDA por falta de compradores en el mercado interno de Triodos Bank, ya que los CDA no cotizan en bolsas oficiales de valores.”, el cliente marca la respuesta B.

Para la segunda, “¿Está garantizada mi inversión en CDA? A. No está garantizada, la pérdida máxima dependerá de la evolución de los mercados de valores. B. Sí está garantizada y siempre podré recuperar la totalidad de mi inversión. C. No está garantizada, en el peor de los escenarios podría perder como máximo el cien por cien de mi inversión”, el cliente marca la respuesta C.

De lo anterior resulta que el demandante fue apercibido de que era una operación comercial no recomendada, que la inversión no estaba garantizada pudiendo perderla por completo y, que la liquidez “de forma inmediata” tampoco lo estaba “por falta de compradores en el mercado interno”.

En realidad, en este caso, en estos momentos, la pérdida de la inversión, de lo que en cualquier caso el demandante sí fue expresamente informado, no se ha materializado, pero sólo seguirá siendo viable la misma cotizando los títulos en un sistema multilateral bursátil, al precio  que resulte de la oferta y demanda y ello, previa autorización del cliente, como resalta la parte demandada tanto en la contestación como en el informe final del letrado que la asiste.

De lo contrario, con el mercado interno cerrado para los CDAs, definitivamente desde el 21 de diciembre de 2021, ver hito 17 del expediente electrónico, como documento aportado con la demanda, el demandante ostentará unos títulos que no cotizan y por tanto carecerán de valor real de referencia.

Sentado lo anterior, se puede considerar que el demandante no fue debidamente informado en el momento de contratar sobre esta posible situación y que, por ello, siendo esencial y excusable, incurrió en un error vicio, procediendo la anulación de la contratación del caso, sólo a su instancia, como así ha solicitado, al no constar que a la fecha haya dado autorización para que su inversión continúe cotizando en el sistema multilateral bursátil conforme a las eventualidades propias del mismo.

Del contenido de los documentos precontractuales y contractuales precisamente resaltados por la demandada y anteriormente mencionados, resulta que;

i) la seguridad de la inversión se hace depender de la situación patrimonial de la entidad, que en modo alguno se puede considerar negativa, visto el contenido de los hitos 9, 10 y 11 del expediente electrónico, como documentos acompañados a la demanda,

ii) no se advierte que la seguridad de la inversión se relacione con una situación de necesaria liquidez continuada en el mercado interno,

iii) por lo que se refiere a la liquidez, lo que no está garantizado es la venta de CDAs de forma inmediata, bien por falta de compradores, bien porque la entidad no haya utilizado el derecho que se reserva a tal efecto hasta el 2 % del total del capital nominal del banco, y

iv) en modo alguno consta advertido, dada una situación de iliquidez del mercado interno, sin tener por qué encontrarse el producto en riesgo a la vista de la positiva situación patrimonial de la entidad, que el cliente deba someter su inversión a una cotización en un sistema multilateral bursátil porque de lo contrario aquella pérdida se materializará de facto por cierre del mercado originario. De hecho, sólo puede cambiar la naturaleza de la inversión si presta su consentimiento expreso a incorporar sus CDAs al nuevo sistema de cotización.

La operativa de Triodos en la venta de CDAs, puede resultar conforme a la legislación mercantil del país que se domicilia al efecto de no merecer investigación, a pesar de haber “razones fundadas para dudar de la política y actuación” de la misma, a la vista de lo resuelto por el Juzgado de lo Mercantil de Amsterdan, el 16 de marzo de 2023, hito 187 del expediente electrónico y, asimismo, decisión de Triodos de cambiar el mercado de los CDAs, puede ser avalada por la CNMV, desde el punto de vista de la operativa financiera, hito 200 del expediente electrónico, a los efectos de intentar buscar liquidez para un producto de inversión propio de la entidad demandada, cuando por las circunstancias que fueran no se reactiva el mercado interno configurado específicamente para el mismo, pero esta realidad, con la información dada antes y en el momento de contratar, no se puede entender que hubiera podido ser interiorizada por el demandante, como hipótesis futura y que, en tal sentido, pueda formar parte de su “representación subjetiva”, sobre la posible evolución de la inversión, desde el momento de cada adquisición del caso, siendo la ausencia tan relevante que conduce a considerar la existencia de un consentimiento viciado por error, esto es, que de haberlo conocido, definitivamente no hubiera contratado.

Al efecto de tal déficit informativo que confirma el error vicio padecido por la parte demandante, dadas las circunstancias del caso, resulta relevante destacar además que, a) en la cada contratación telefónica incorporada, el demandante sigue mostrando sus dudas en relación con la operación a través de ciertas interpelaciones al “empleado de Triodos”, b) la información de éste se va ampliando y/o extendiendo en las nuevas operaciones pero no hasta el punto de prever la disyuntiva de cambio de sistema de cotización o pérdida de valor real del producto por cierre de mercado, c) la llamada del cliente para contratar no responde a su exclusiva iniciativa sino en su caso a un mail informativo previo de la entidad y, d) el test de conveniencia ejemplificado por la parte demandada en el informe o conclusión final de este procedimiento además de no ser determinante de la representación exigida para admitir la inexistencia de posible error vicio, como ya se ha valorado, no tiene nada que ver con el escueto y sucinto primer test realizado el pasado 6 de noviembre de 2009, con ocasión de la primera contratación, con cinco preguntas generales y ninguna referida al específico producto del caso.

En relación con esto último, interesa destacar la doctrina de la Sala 1ª del Tribunal Supremo, que no acepta la confirmación contractual por razón de la continuidad sucesiva en las operaciones de inversión sobre el producto del caso, dentro de la “contratación bancaria”, dado que sólo es posible después de que hubiera cesado la causa que motiva la impugnación y con conocimiento de ésta y, en este caso sólo se pudo producir tal eventualidad jurídica, después del meritado 21 de diciembre de 2021, siendo toda la contratación impugnada muy anterior, incluso al primer momento de falta de liquidez temporal del propio mercado interno, en marzo de 2020.

Definitivamente, el error padecido (”inducido” por déficit informativo), invalida el consentimiento dado en cada caso por el demandante, al insertarse el mismo dentro del artículo 1.266 del CC, remitiéndonos en cuanto al cumplimiento de sus características invalidantes anteriormente consideradas, a la dispuesto en el Fundamento de Derecho Cuarto de la Sentencia de la Sala 1a del Tribunal Supremo, de 21 de noviembre de 2012, no 683, reiterado con posterioridad en otras Sentencias de la misma Sala, por ejemplo, no 354 de 20 de enero de 2014, ó las no 385 y 387, dictadas el 7 y el 8 de julio de 2014, incidiendo sobre la necesidad de la evidencia de una “representación equivocada”, y conociéndose, que esta conclusión no debe resultar de un automatismo a partir del hecho considerado del déficit informativo y todo ello, atendiendo por tanto a todas las consideraciones realizadas de forma particular para el caso de autos en este mismo apartado del presente fundamento de derecho.

En definitiva, la demanda ha de ser estimada, declarando la nulidad de las adquisiciones de CDAs, objeto de este procedimiento.

FALLO

 

ESTIMO la demanda de juicio ordinario sobre nulidad, anulabilidad y subsidiaria, indemnización de daños y perjuicios por la compra de certificados de depósitos para acciones (CDA), seguidos ante este Juzgado, al que por turno de reparto corresponden, a instancia del Procurador Sr. Escaño en representación de D. XXXXXXXXXXXXXXX, asistida por el Letrado Sr. Iribarren, contra "Triodos Bank, NV", representado por la Procuradora Sra. Damborenea y asistido por el Letrado Sr. Esteban en sustitución y en consecuencia,

1o, DECLARO la nulidad de las adquisiciones de CDAs, objeto de este procedimiento y, en consecuencia, conforme al fundamento derecho cuarto de esta resolución,

2o, CONDENO a la demandada a pagar a la parte demandante, la cantidad 90.643,75 euros.

Así mismo, condeno a la demandada a abonar al demandante el interés legal devengado por el importe de cada inversión desde la fecha de su realización, hasta la fecha de la presente resolución, el cual, será minorado por la cantidad que el actor debiera restituir a la demandada por los intereses legales devengados por cada dividendo percibido desde la fecha de cada percepción hasta la fecha de esta resolución.

Todo lo anterior, sin perjuicio en su caso de lo dispuesto en el artículo 576 de la Lec y, con expresa condena en costas a la parte demandada.

Se está produciendo una inclinación en la balanza en favor de los clientes, pues a la fecha son más los juzgados que se han pronunciado en favor de los clientes, condenando a triodos Bank. Ya hay sentencias favorables en Navarra, Cataluña, Madrid, País Vasco, Aragón, la Comunidad Valenciana, Castilla y León, Islas Baleares. Esperamos que en este largo recorrido, el final sea satisfactorio para todos los afectados y pueden recuperar íntegramente todo el dinero que han depositado en un banco que ha comercializado los CDAs a clientes minoristas ahorradores, de manera opaca, poco transparente y sobre todo de una forma agresiva en la confianza por el tipo de banco ético que se le presupone Ninguno de ellos, si hubiera conocido el alcance real del producto, sus naturaleza, sus elementos esenciales y el verdadero riesgo, hubiera depositado sus ahorros de toda la vida en el mismo.

En la Plataforma ReclamaTriodos, llevamos defendiendo los intereses de los afectados por los CDAs desde el inicio del año 2022, cuando presentamos las primeras demandas en los juzgados. A la fecha son más de 500 afectados por los CDAs de Triodos Bank quienes han confiado en nuestra Plataforma de reclamación para poder recuperar su dinero invertido en este producto tóxico, comercializado como si fuera un producto sin apenas riesgo y con una naturaleza totalmente diferentes en sus elementos esenciales a la realidad.”

El abogado Iñaki Iribarren que ha vuelto a ganar a Triodos Bank, socio director en IRIBARREN ARTOLA Abogados y de la Plataforma de reclamación de CDAs de Triodos Bank – ReclamaTriodos, ya obtuvo en julio de 2022 la primera sentencia en España que condenaba a Triodos Bank por los CDAs, dictada por el juzgado de primera instancia 1 de Pamplona, así como las primeras sentencias favorables en Navarra, País Vasco, Aragón, Comunidad Valenciana, Castilla y León, así como Islas Baleares.

ReclamaTriodos a través de la Plataforma de Reclamación está defendiendo a más de 500 afectados por los CDAs en toda España, habiendo obtenido hasta la fecha varias de las pocas sentencias favorables existentes.

Todos los días recibimos solicitudes de afectados que contactan con la Plataforma a través del teléfono 948 275 063 o el email info@reclamatriodos.es para interesarse en la posibilidad de recuperar su dinero invertido en CDAs de Triodos Bank reclamando a la entidad.

Iñaki Iribarren, Socio director en IRIBARREN ARTOLA Abogados y la Plataforma de reclamación de CDAs de Triodos Bank – ReclamaTriodos